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Sobre la prisión de Yanamayo

En vez de buscar soluciones verdaderas a la crisis social, política y económica en Perú el gobierno nuevamente evoca a toda voz el peligro de los así llamados “terroristas” y castiga a los prisioneros políticos para hacer gala de su poder frente a la población.

Las resoluciones del Ministerio de Justicia y de las autoridades de la prisión confirman la transferencia masiva e inminente de prisioneros políticos a Yanamayo. Yanamayo y Chalapalca son cárceles ubicadas a elevadas altitudes en el aislado sur del Perú. El encarcelamiento allí constituye un castigo para los prisioneros y sus familias. Organizaciones de derechos humanos tanto nacionales como internacionales, incluida la ONU, han denunciado las condiciones inhumanas en estas cárceles y han recomendado su clausura. Por el contrario este gobierno inauguró su política carcelaria enviando a los prisioneros políticos a Chalapalca en Septiembre del 2001, y continuándola hasta ahora. El sábado 3 de agosto, tres prisioneros políticos de esta cárcel, Huacariz, fueron tomados de sus celdas y movidos a otra cárcel en ruta a Yanamayo.

El mes pasado, la respuesta al aumento de la protesta social en Perú ha sido el incremento de la violencia y brutalidad del gobierno. Sin embargo los motivos de estas protestas masivas no acabarán con el miedo al terrorismo. Las crisis sociales, económicas y políticas se deben a las políticas ultra-neoliberales. Hay una Comisión de la Verdad en progreso que debería echar luz sobre la realidad de la violencia política en Perú. Pero eso no será posible si, en vez de ir a las raíces de la crisis económica y de los problemas existentes en los sistemas políticos y judiciales, el gobierno continúa promoviendo los miedos imaginarios del terrorismo cada vez que hay descontento social o cuando la Comisión Inter.-Americana de Derechos Humanos dice algo negativo sobre las leyes antiterroristas peruanas. Ese tipo de políticas solo funcionan con gobiernos autoritarios y son inadmisibles en una democracia.

Les urjo a escribir a las autoridades peruanas (Presidente Alejandro Toledo, Primer Ministro Luis Solari, Ministro de Justicia Fausto Alvarado y Ministro del Interior Gino Costa) sobre la necesidad de cerrar las cuestionadas prisiones de Yanamayo y Chalapalca que violan los derechos humanos de los prisioneros, y causan más ansiedad y opresión dentro de la población penitenciaria. Las direcciones pueden encontrarlas en la web del gobierno peruano ( www.peruemb.org ).

Pienso que es hora de que el gobierno peruano ayude en la búsqueda de la verdad y descubra las causas de los actos que ocurrieron durante los años de violencia política en los 80 y 90. Y debería poner esfuerzo en resolver las crisis económicas y políticas actuales.

Prisión de Huacariz
Cajamarca, Perú

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