Pensamientos sobre la verdad, las mentiras y las paradojas
Por absurdo que pueda sonar, hoy en día la verdad es pisoteada por aquellos que viven de la mentira y de la monótona repetición de falsedades.
El ministerio de economía afirma que vivimos en el país con el mayor crecimiento económico en la región, sin embargo el incremente de la pobreza, el alza de costo de la vida son realidades objetivas innegables.
Los mismos que levantan un discurso florido sobre la democracia y la defensa de los derechos humanos, al referirse a sus propios países y a su gente, con saña realizan y justifican las mas crudas violaciones de estos mismos derechos en otras partes del mundo.
En aquellos lugares, ante las cámaras de la CNN, muchas veces los muertos no son enterrados, sino exhibidos como trofeos de guerra. Son populares las tomas fotográficas de los jefes políticos, desfilándose airosos al lado de los cuerpos inertes, apilados como leña y destinados al anonimato de la fosa común.
En cambio, a los vivos, sí los entierren, en pulcras tumbas de cemento y acero, tumbas que se hunden cada día más por el peso de las rejas, y se cierren más y más sobre aquel cuerpo que aun respira, que aun siente, que aun piensa.
Los medios de comunicación peruanos, en vez de preguntarse porqué existen presos por delitos políticos, los acusan de estar dirigiendo acciones subversivas fuera de la cárcel. Esta afirmación falaz y ridícula solo provoca que los encierren y los entierren más, y les quiten más aire y les roben más vida a estos presos.
Con cinismo y descaro, los criminales y genocidas, levantan propuestas político-electorales sobre la tarima de las violaciones a los de derechos humanos, pregonando el abuso y la impunidad.
En fin, son solo ejemplos de un mundo de paradojas donde, junto con el crecimiento sostenido de la economía global, que a pocos beneficia, se globaliza el incremento sostenido de la pobreza y la miseria.
Desde la campaña sucia contra la Comisión de la Verdad y Reconciliación en el Perú hasta la impudicia de ex presidentes asesinos de la talla de Rios Montt o Fujimori, que manchados aún de sangre, buscan retornar a la palestra política; desde los muertos negados un entierro digno, hasta los vivos que seguimos resistiéndonos a un entierro más profundo e indigno, el denominador común es el descaro y la mentira, siempre en defensa de los intereses más mezquinos, y en detrimento de lo más humano.
Lori Berenson
Penal de Huacariz
Cajamarca, Perú
23 de Agosto del 2003
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