No seré testigo por principio
La fase oral del proceso de Pacífico Castrillón ha empezado. Mi deseo sincero es que todos los nuevos procesos judiciales otorgados a quienes fueron anteriormente juzgados por jueces sin rostro se hagan con justicia. Sin embargo, he declarado mis razones de principio para no participar como testigo en este jucio oral.
Las modificaciones a la inconstitucional e ilegal legislación antiterrorista no son suficientes, resultando evidente que en esta materia las instituciones judiciales se encuentran bajo la presión del gobierno, lo que atenta contra la independencia de poderes que debía existir en una democracia.
En cuanto a la legislación antiterrorista se persiste en imprecisiones en la definición de los delitos y la desproporcionalidad de las penas, a pesar de lo fallado por el Tribunal Constitucional al respecto. Se mantiene la cadena perpetua y el delito de apología, todo lo cual causa mucha extrañeza ya que se supone que al pretender fortalecer la institucionalidad democrática después de años de dictadura, estos aspectos debían haberse modificado.
Hay cientos de personas que están por pasar a procesos judiciales, y hay futuras generaciones que pueden sufrir esta legislación deficiente si esto no se corrige.
Además se supone que los estudios de la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional abarcan no solo estas leyes sino el contexto político social en que estos delitos se hayan dado, y es mi esperanza también que se llegue a entender a nivel de toda la sociedad el aspecto social y humano de los detenidos, teniendo en cuenta por ejemplo, que han existido zonas donde el conflicto era de tal magnitud que las personas que se inhibían tenían que tomar partido o teñían que huir, y esto es un aspecto social y humano que coadyuvaría a explicar la situación de muchos que fueron detenidos, especialmente los jóvenes de esas zonas y que hoy siguen sufriendo cárcel, lo que es un aspecto social a considerar en su situación jurídica.
Por ello es que no declararé en el proceso oral contra el Sr. Pacifico Castrillón, que ignorando lo novelescas que parecen sus declaraciones vertidas a la prensa respecto a mi persona, los señores magistrados tienen más que suficientes elementos para llegar a conclusiones con los testimonios vertidos en la primera parte de ese proceso y mi propio proceso judicial.
A todos los procesados les desearía suerte, y siempre soy de la opinión que lo importante en un proceso judicial o en la vida misma es que uno sea conciente de que lo que haga o diga en perjuicio de otros para beneficio propio, será algo que pesará en su conciencia por el resto de su vida.
Volver |